Los que se fueron, los que se quedaron y los que volvimos: la historia de mi bisabuelo siciliano

En marzo de 1907, un chico de diecisiete años salió de Palermo rumbo a Nueva York. Se llamaba Antonio La Blunda y había nacido en Cerami, un pueblo de la provincia de Enna, en el corazón de Sicilia. Volvió a Italia, se casó, perdió a su primera esposa y a su hija recién nacida, fue soldado en la Primera Guerra Mundial y en 1922 cruzó otra vez el océano, ahora hacia Buenos Aires. Allá manejó tranvías y esperó seis años a que llegaran su mujer y sus hijos. Es el primer inmigrante italiano de la rama de mi mamá, y este librito cuenta su historia.

Yo hice el camino al revés. En abril de 2025 llegué a Roma con una carpeta llena de actas para pedir la ciudadanía italiana por descendencia (iure sanguinis), como tantos argentinos con abuelos y bisabuelos italianos. Pocas semanas antes, el 28 de marzo, el llamado decreto Tajani había cambiado las reglas: desde entonces, el reconocimiento automático quedó limitado, en líneas generales, a hijos y nietos de italianos. Si bien mi abuelo era italiano, también quedaba afuera porque el se naturalizó. De un día para el otro, el trámite que había preparado durante meses ya no era posible.

Me quedé igual. Con mil tramites, procedimientos y sin poder regresar a mi país hasta quien sabe cuándo. Pero decidí apostar, porque eso que me impulsa dentro es más fuerte que cualquier ley escrita en papel que mañana puede cambiar. Y como mi bisabuelo, aprendí lo que significa ser inmigrante: los papeles, la espera, el idioma, la nostalgia que tira para los dos lados. Lo que empezó como un trámite de ciudadanía se convirtió en una búsqueda: el comune de Cerami, el Portale Antenati, los Archivi di Stato, FamilySearch y su foglio matricolare (la hoja de servicio militar), que me llegó justo el 28 de septiembre, el día de su cumpleaños. 

Los que se fueron, los que se quedaron y los que volvimos está escrito para toda la familia, también para los más chicos, para leer en voz alta alrededor de una mesa. Es la historia de una familia siciliana que emigró a la Argentina, pero también la de miles de familias que hicieron ese mismo viaje. Si tenés un bisabuelo italiano, quizás te encuentres en estas páginas.

per Melisa Quintero

Guida ambientale, fotografa naturalista e designer grafica.
Realizzo mappe, adoro fotografare i paesaggi stellati, insegno fotografia notturna e supporto progetti legati al turismo per svilupparli e valorizzarli. Scrivo delle mie avventure, dei miei apprendimenti e delle mie ricerche sui temi che mi appassionano.

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