La noche que el mundo vio auroras
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¿Qué son las auroras?
¿Qué son las auroras?
En la entrada anterior ya hablé introductoriamente de este parque, las posibilidades que ofrece y demás. Asi que como prometí, en esta oportunidad me avocaré íntegramente a las cuestiones históricas que enriquecen enormemente este lugar además de su naturaleza salvaje y vírgen. Me tomé mi tiempo para leer, investigar, buscar y comparar en todos los libros que dispongo más material complementario que busqué en internet. Si hay datos que faltan, es simplemente porque no di con esa información. Espero les guste, y si quieren colaborar con mi trabajo, debajo del post pueden hacerlo mediante cafecito o transferencia. Buen viaje!
Una región desconocida
La Patagonia siempre fue ese territorio desconocido para el hombre blanco. Inexplorado, virgen y desolador. Así lo transmite Darwin en lo que fueron los primeros libros de viaje al rededor del mundo.
Sin embargo la zona donde vivo – y que denomino El Corazón de la Patagonia – al pié del lago Buenos Aires ya era visible en el tan famoso mapa de Cano y Olmedilla en 1775. Al menos el lago, bajo el erróneo nombre de “Chelenco” (supuesto nombre tehuelche, mito que Ap Iwan derriba en sus libros de exploración revelando el verdadero nombre). No así, la particular zona que hoy ocupa el Parque Nacional Perito Moreno con su cadena de lagos cordilleranos y glaciarios y la cumbre más alta de la provincia: el San Lorenzo.
Parece ser que recién con las comisiones de límites empieza a tomar relevancia y notoriedad en los mapas. Hasta ese entonces sólo figuraba el monte y el río Belgrano. Ni siquiera el San Lorenzo. Ni Carlos María Moyano, ni Musters (dos grandes exploradores) hacen mención a los lagos, al cerro o algún accidente geografico del actual parque en sus libros publicados que al menos yo poseo.
Cabe destacar que el Monte San Lorenzo con sus 3706 msnm es visible desde la Ruta 40 (antigua huella originaria) por su imponencia, su pico casi siempre nevado y su peculiar forma icónica y colosal. Me extraña que estos viajeros no se hayan fijado en un cerro tan hermoso! (o al menos no lo describieron en sus apuntes).
Lo que sigue a continuación es un raconto cronológico de los viajeros que pasaron por esta región que tuve el placer de conocer la navidad pasada del 2023, sus investigaciones, toponimias y fotografías. Tomé los más relevantes y significantes. Claro que antes de De Agostini hubo más, sobre todo que relevaron geológicamente pero no quería hacer tanto hincapié en ello.
Por qué realizo este artículo? Porque creo que este Parque merece la pena ser conocido, valorado y visitado. Representa un reservorio de patrimonio histórico y cultural, el escenario elegido por cazadores recolectores hace miles de años y donde se asentaron las primeras estancias de la zona: Ea. El Rincón, Ea. La Oriental, Ea. Belgrano y Ea. Río Roble.
Ramón Lista: 1879
Ramón Lista y Carlos María Moyano realizan un viaje de exploración a la zona del río Chico, auspiciado por la Sociedad Científica Argentina. Como primer dato, obtenemos de su libro “Viaje al País de los Tehuelches” que es él mismo quien bautiza al río Belgrano, ya que no se anoticia de algún posible nombre propuesto por los nativos.
Como anécdota, cuenta también que Moyano talla con su cuchillo en un árbol: Sociedad Científica Argentina, sintiéndose ellos los primeros hombres en pisar dichas tierras. ¿Bandalismo, o documento?
Clemente Onelli: 1888
Este italiano llega a Argentina con apenas 24 años. Nieto de Guido Bonarelli, reconocido geólogo e incansable explorador, cumple en 1888 su sueño de explorar la Patagonia. El Perito Moreno lo designa su ayudante para lo que serán las Comisiones demarcadoras de Límites. Junto con Norberto Láinez, cruzan ríos transportando 300 kg. de carga con los hitos de hierro para colocar en la frontera.
Al parecer, es quien primero llega a la zona del actual Parque Perito Moreno y nos describe al monte San Lorenzo de la forma más poética y encantadora que una pueda encontrar, en su libro “Trepando los Andes”.
Como dato extra, menciona que Ulrich Greiner estuvo 8 días antes y bautiza el lago Nansen.
Ludovico Von Platten: 1897
Este ingeniero nacido en Dinamarca, colaboró con las Comisiones de Límites dirigidas por el Perito Moreno. Estableció una buena relación con los locales, en especial con el cacique Kankel. Remontó el río Belgrano desde su nacimiento hasta su desembocadura en el lago homónimo. Lamentablemente no encontré mas datos acerca de su tránsito por el PNPM.
Hans Steffen: 1898
Me doy una vuelta por mi biblioteca de mapas digitales para indagar qué nuevos datos pueden aportarme sobre este lugar. Aparecen varios de Hans Steffen, un personaje clave en el ordenamiento y definición de los límites entre Argentina y Chile. Este alemán, geógrafo y perito en límites representando a Chile, no hace alusión al lago Belgrano ni ninguno de la cadena en sus mapas, pero sí al Monte San Lorenzo o Cochrane (cumbre chilena) en un mapa de 1898.
Dos años después, surge un nuevo mapa, más completo y más fiel a la realidad, donde se distinguen claramente los lagos y el Monte Cochrane/San Lorenzo. Sin embargo, en su obra “Westpatagonien”, admite no haber explorado estas tierras directamente, sino haberlas rodeado perimetralmente. A pesar de esto, deduce que las montañas que observa comparten el mismo origen geológico que el Paine, el Chaltén y el Torre. Y acertó en sus conclusiones; el Monte San Lorenzo constituye una imponente formación granítica perteneciente al Batolito Patagónico junto con las mencionadas montañas, entre otras.
John Bell Hatcher: 1899
El “Cazador de Huesos”, apodado así por su afición particular a los fósiles, realiza tres expediciones a Patagonia inspirado por las investigaciones de los argentinos Carlos y Florentino Ameghino. Es enviado por la Universidad de Princeton, aunque el propio Hatcher consiguió su propio financiamiento para sus estudios y relevamientos científicos.
En los reportes que envía la Universidad, sólo hace mención a la desembocadura del río Belgrano en el río Chico, el Monte Belgrano y obsidianas encontradas en las cercanías de la Pampa del Asador. Me desilusionó, que no haya descripto más información. No hace referencia alguna, siquiera de nuestro querido Cerro San Lorenzo. Por el contrario, si describe la comarca de Lago Posadas, su estratigrafía y hallazgo de fósiles.
Andreas Madsen: 1902
El “pionner danés reconocido por sus relatos sobre lago Viedma, Chaltén, Fitz Roy y la cacería de pumas, llegó a Buenos Aires con 19 años y enseguida consiguió trabajo con las Comisiones de Límites entre Argentina y Chile, lideradas por el Perito Moreno.
Andrew, como lo llamaban, era marinero y había sido contratado como constructor. El cuenta en su autobiografía todos estos detalles y menciona haber estado en el lago Belgrano pero sin dar mayores precisiones.
Rodolfo Hauthal: 1903
Enviado por las Comisiones de Límites, el naturalista y montañista alemán Hauthal realiza importantes aportes geológicos, croquis y recolección de fósiles.
Carl Skottsberg: 1908
“Hermosas, inhóspitas y salvajes”. Con estas palabras describe el sueco Carl, las tierras de la Patagonia. Miembro de la expedición sueca, Skottsberg se adentra en la región del lago Belgrano luego de transitar los caminos que actualmente llamamos Ruta 41, o camino al Monte Zeballos, lago Posadas y Ruta 41 sur:
“El paisaje era salvaje y desolado aquí arriba, a una altura de 1700 metros, columnas basálticas gigantescas alzaban sus duros cuerpos negros a ambos lados y grandes manchas de nieve alimentaban el suelo pantanoso y resbaladizo”.
Este explorador botánico arribó a la zona en cuestión como líder de la expedición, acompañado de Quensel y Hall en vísperas de navidad como quien escribe, sólo que 115 años antes. Relata en su libro “La Patagonia Salvaje” que en el camino encuentra latas de espárragos con algo de moho, probablemente pertenecientes a las Comisiones de Límites.
Suben el cerro Áspero y hace mención a todos los cerros que lo circundan, incluído el San Lorenzo agregándolo a la misma formación granítica que el San Valentín y San Clemente.
Percy Quensel: 1910
El reconocido geólogo argentino Victor Ramos, cita en uno de sus papers la investigación de Quensel con la expedición sueca. Luego de buscar y buscar dí con el reporte que procesó la Universidad de Mineralogía y Geología Upsala. Percy, como mencionamos antes acompañó a Skottsberg en la expedición y es el primero que realiza el reconocimiento de granito en los cerros San Lorenzo y Blanco (hoy Penitentes).
Alberto de Agostini: 1937
Es aquí donde los relatos empiezan a tener algo más de sabor, descripciones y nuevos datos sobre la vida rural.
El italiano De Agostini llegó a Patagonia en 1912 bajo la orden de Don Bosco – quien había soñado con este territorio – con el fin de misionar y catequizar a los indios. Pero tal era su admiración por la geología, la geografía y la naturaleza que pasaba mucho tiempo caminando y subiendo montañas. Así es que cae perdidamente enamorado un 14 de febrero de 1937, del pico de granito más alto de Santa Cruz: El San Lorenzo.
Resulta ser que con este apasionado montañista compartimos además el amor por la fotografía. Conocía sus relatos de los Andes Patagónicos pero cuando emprendí mi viaje al Parque todo había sido tan fugaz que no me dió el tiempo para estudiar demasiado previamente el lugar. Lo espectacular fue que luego de volver, leí nuevamente su libro y me encontré con imágenes muy similares a las que yo había tomado y descripciones perfectas para otras!
Estancia El Rincón
“En la estancia El Rincón de Nicanor Torres, donde termina la carretera, encontré la más amable hospitalidad y los cargueros necesarios para proseguir con mis equipajes por el valle del río Lácteo hasta casi la base del San Lorenzo. ” , dice De Agostini en su libro Los Andes Patagónicos.
Nicanor se establece en la región en 1919 como concesionario de arrendamiento. Para 1940 contaba con 8.000 lanares, 40 vacunos, 146 yeguarizos y dos mulas.
Puesto San Lorenzo
Continua el relato, diciendo: “Establecimos nuestro campamento casi al término del valle (del lácteo), cerca del puesto de un ovejero que el señor Torres manda en la época de verano a vigilar el ganado. Nos rodea un soberbio anfiteatro de montes y glaciares, de exuberantes bosques y de torrentes impetuosos; toda una gama vivísima de colores que bajo los rayos vivificadores del Sol, toman las más admirables tonalidades, especialmente durante la aurora y el ocaso.”
Según mis cálculos, se trata donde hoy esté el refugio Kris y Doug y el Puesto San Lorenzo.
Cuando llegás a ese sector, se pueden observar unas ruedas de carretas, algo que parece un viejo potrero y el puesto. Vi el potrero y no atiné a tomarle una foto, pues sólo se entendía viéndolo presencialmente ya que sólo quedaban las ruinas. Pero de Agostini, sí la tomó cuando estaba entero.
Cerramos con De Agostini, y su amor por el San Lorenzo. Muy posiblemente haya sido el, el primero en conquistar su cumbre. Espero sin más que les haya gustado, y cualquier duda , consulta aporte o corrección pueden hacerla en comentarios. Nos vemos!
Bibliografía
Guía intérprete ambiental, fotógrafa de naturaleza, y diseñadora gráfica.
Hago mapas, me encanta sacarle fotos a los paisajes estrellados, enseño fotografía nocturna y ayudo a proyectos que tienen que ver con el turismo a desarrollarlos y darles valor. Escribo mis aventuras, aprendizajes e investigaciones de los temas que me gustan.
¿Te gustó o te sirvió lo que leíste? Podés invitarme un cafecito haciendo un simple click aquí para que pueda seguir explorando y compartiendo información para todo el mundo 🙂
Se hizo esperar la visita a este Parque, hasta que finalmente llegó.
Uno de los más antiguos de nuestro país y a su vez de los más salvajes y menos visitados.
Lo que leeran en esta primer entrega tiene que ver con las cuestiones generales del parque, ya que el patrimonio histórico y cultural que tanto me interesa, me llevará más tiempo de lectura, investigación y rumiado :).
Invito también a que vayan al blog de Janis que tiene buena data y quizá mas desarrollada que la que yo haré en este blog, sobre los senderos y refus: Ver blog aquí
Empecé escribiendo la crónica en el mismo Parque, pero ahora releyéndola me fui de mambo con la poesía, lo admirable de la naturaleza y encontré cosas más interesantes por ahí, para compartirles que tienen más que ver con la historia de este lugar, que lo hace tan enriquecedor.
Ubicación y características
El Parque Nacional Perito Moreno se encuentra en el noroeste santacruceño, Patagonia Austral. Este parque tiene 126.800 ha, cuyo paisaje es dominado por una concatenación de lagos y lagunas de origen glaciario, como todos los espejos de agua de la cordillera austral: el Buenos Aires, Pueyrredón y Posadas, San Martín, Viedma, y Argentino.
Se accede por Ruta Nacional 40, siendo la localidad más cercana Gobernador Gregores. Allí uno puede abastecerse de alimentos y combustible ya que serán necesarios para la estadía. Tomando entonces la mítica 40 rumbo norte, desde Gobernador Gregores debemos recorrer 125 km hasta la altura de Las Horquetas. Allí a mano izquierda, tomaremos la Ruta Provincial 37 (de ripio). Tenemos 77 km hasta llegar al destacamento Onelli, registrarse, recabar información y dejar asentada nuestra visita.
Cómo se puede acceder?
Esta es una excelente pregunta que más de una persona me realizó. Al día de hoy desde Gobernador Gregores no hay un transporte regular o algo semejante para poder conocer este bellísimo Parque. Tendrás que hacerlo por tu cuenta: en tu propio vehículo, alquilando uno, o bien como hice yo: a dedo.
No es la forma más fácil y cómoda, pero se puede si disponés de tiempo y paciencia.
En mi caso, todos los planetas se alinearon para que pueda conocer el Parque. Debo agradecer aquí al personal de este parque que me dió una mano enorme para poder acceder a los lugares, ya que mi trabajo es el turismo y ponderar estos lugares. De otra forma, podés intercambiar con los viajeros que llegan al destacamento Onelli y preguntasles si es posible que te acerquen a los estacionamientos para comenzar el trekking. Pero la desventaja, es que dependés de sus tiempos, etc. Pero no es imposible!
Dónde Dormir?
El parque cuenta con refugios, áreas de acampe, estacionamientos para motorhome y domos para pernoctar. Al día de hoy, son totalmente gratuitos, no sabemos por cuánto tiempo. Es importante que antes de ingresar al parque estudies bien los senderos que querés realizar y los refugios donde te quedarás porque se reservan con una semana máximo de anticipación. Para ello podés comunicarte por correo electrónico: [email protected].
Toda la red de senderos (más de 90 km), refugios y domos fueron construidos gracias a Fundación Banco de Bosques (Argentina) y Butler Conservation Fund, liderada por el filántropo Gilbert Butler quien motivado por Douglas Tompkins se volcó a realizar donaciones para proyectos conservacionistas en parques nacionales. Llaman a esta red de senderos “Lagos Escondidos” para realzar y valorar la belleza de los 8 lagos que se encuentran insertos en la cordillera en este parque. La web que crearon, tiene información bastante completa y necesaria para tu visita: lagosescondidos.com
Hay unos 10 refugios, aledaño a ellos además se encuentran áreas de acampe y domos para dos/3 personas. Los refugios particularmente son para 3 o 4 personas (en el mapa de arriba podés ver la capacidad de cada uno y descargarlo para imprimirlo) y están muy bien equipados.
Estancia La Oriental
Otra opción para pernoctar es alojarse en la Estancia La Oriental. Lugar histórico administrado por la familia Lada, segunda y tercera generación. Lo bueno de poder quedarse en es te lugar, es que por un lado está dentro del parque (está también ubicado en el mapa), por otro lado ofrecen viandas, almuerzos y cena lo cual luego de varios dias a fideos y arroz comer algo digno y preparado con amor y casero será una gran bendición. Además de ello, una buena ducha caliente siempre es bienvenida.
Dispone de habitaciones privadas, dormis y área de acampe.
Desde la Estancia podrás ir caminando hasta las orillas del lago Belgrano, leerte un buen libro patagónico en su living y que sea el campamento base para tus aventuras.
Pasé allí 4 días que fueron de los más hermosos, y súmamente agradecida con Eduardo, Luz y todo el equipo por su amabilidad y calidez.
Contactate con ellos para más info:
Recomendaciones
Atmósfera general del Parque
Los primeros kilómetros por la Ruta 37 fueron alucinantes. Apenas comencé a vislumbrar la cumbre del San Lorenzo, mi corazón ya se aceleraba. Pablo, el intendente, me decía: “Mirá que la vista desde allá es mucho mejor!”. “Ya lo sé, pero no me puedo resistir” le dije. Es un cerro tan impresionante que nunca son suficientes las fotos.
Me impresionó la cantidad de fauna que avisté en pocos kilómetros, comparando con los parques de mi región: guanacos (lama guanicoe), choiques (rhea pennata), zorro colorado (Lycalopex culpaeus), cóndores (Vultur griphus) y más. También la flora, llevándose todos los premios nuestra flor provincial, la lengua de fuego (Anarthrophyllum desideratum.)
En general, la cuestión de los domos, refugios y áreas de acampe están muy bien organizados, excelente mantenimiento y es impresionante entender y admirar como construyeron todo eso en medio de la montaña, cargando a lomo cientos de kilos de materiales, comida para pasar esos dias y demás.
En cuanto al paisaje… uff. El más salvaje y prístino que he conocido. Al día de hoy, este parque se transformó en mi preferido. No sólo por el entorno natural, su riquísima historia y legado cultura (que ya es un montón) si no también por la calidez de las personas que trabajan allí.
Tengo que agradecer a Pablo, Félix, Ariel, Agostina, Mariano, voluntarias y demás porque fueron quienes hicieron mi viaje posible y me brindaron toda la ayuda necesaria.
Sin más que aportar, más que incentivar a que visiten este parque les dejo algunas imágenes de los lugares a los que fui.
Hay una segunda entrada sobre el Parque Perito Moreno, dedicada a las fotografías históricas y los pioneros en esta región tan particular. Te invito a leerla aquí.
Guía intérprete ambiental, fotógrafa de naturaleza, y diseñadora gráfica.
Hago mapas, me encanta sacarle fotos a los paisajes estrellados, enseño fotografía nocturna y ayudo a proyectos que tienen que ver con el turismo a desarrollarlos y darles valor. Escribo mis aventuras, aprendizajes e investigaciones de los temas que me gustan.
¿Te gustó o te sirvió lo que leíste? Podés invitarme un cafecito haciendo un simple click aquí para que pueda seguir explorando y compartiendo información para todo el mundo 🙂
El lunes 23 de Octubre, junto a Eze Geréz y Denis Sepúlveda (Caminantes de Perito Moreno) nos aventuramos a hacer una gran caminata hasta este fabuloso sitio en la meseta lago Buenos Aires. Para comenzar, ya que mucha gente nos ha preguntado, este lugar NO ES TURÍSTICO. NO HAY SENDERO DE TREKKING, ES COMPLEJO EN SÍ MISMO DE REALIZAR y ESTÁ DENTRO DE CAMPO PRIVADO. Por otro lado, y no menos importante, el salto dura sólo algunas semanas ya que se produce por agua de deshielo.
Lo que si se puede realizar, es un SOBREVUELO desde el aeroclub de Perito Moreno. Debajo al final, dejo los datos.
IMPORTANTE: Podés compartir este material, (y orgullosa y agradecida que lo hagas!) con quien quieras. No así, utilizar mis imágenes y descargarlas sin autorización. Ley de Propiedad intelectual 11.732
Aclarado esto, prosigo a contarles los detalles de la travesía, las investigaciones históricas y geológicas que pude hacer de este fenómeno maravilloso de la naturaleza en nuestro Corazón de la Patagonia.
Ubicación
El epicentro de la travesía transcurre en el Noroeste de Santa Cruz, a unos 16 km al sur de la localidad de Perito Moreno. No confundir con el Parque Nacional homónimo, cuya localidad cercana es Gobernador Gregores, ni con el Glaciar cuya locación es el Parque Nacional Los Glaciares, cerca de El Calafate. Aclarado este trabalenguas y esperando no haberlos confundido más aún, nuestro objetivo se encuentra ubicado entonces en borde noreste de la gran meseta lago Buenos Aires.
Hasta estas latitudes, puede accederse por vía terrestre tomando la Ruta Nacional 40, por la costa a través de la Ruta Provincial 43, o acortando distancias por vía aérea arribando hasta la localidad más cercana con aeropuerto, Comodoro Rivadavia. Encontrarás más información de la zona, sus atractivos y servicios en el portal web que he desarrollado llamado En El Corazón de la Patagonia.
El salto no aparece en mapas de ningún tipo, ni nuevos ni viejos. Si figura, el arroyo que lo produce.
Características
Como mencioné anteriormente este salto está vivo durante algunas semanas al año, en épocas de deshielo. Generalmente en el mes de Noviembre. El arroyo del cual proviene, se llama Arroyo Page Grande y es un rejunte de todas esas fuentes de agua y manantiales sobre la meseta lago Buenos Aires. Estimo que recorre unos 20 km por encima de la altiplanicie, hasta caer por la ladera. Estas aguas son tributarias del río Deseado y por ende pertenecen a dicha cuenca. El Deseado ha sido estudiado, recorrido e investigado durante la década de 1890 por las Comisiones de Límites. Sin embargo, muy poco he encontrado en internet sobre el Salto del Page.
Toponimia
Según el libro de Mario Echeverría Baleta “Toponimia indígena de Santa Cruz”, el término Page es de origen Tehuelche (Aonikenk) y significa Humo. Es bastante aceptable, ya que desde la Ruta 40 el salto puede observarse, y debido a la gran fosa que se ha generado, el agua cae generando un vapor que desde la distancia puede verse como el humo.
Geología de la zona
Para entender un poco el contexto en donde estuvimos, creo necesaria una mera explicación del contexto geológico (aclarando que no soy geóloga, si no una simple aficionada y gran lectora curiosa).
El paisaje que vemos hoy en día, es el resultado de innumerables procesos de modelado, erosión y transformación que tuvo lugar durante muchísimos años en esta zona. Debemos transportarnos en el tiempo, e imaginarmos este lugar con un gran despiole natural. Encuentros de placas tectónicas, múltiples efusiones volcánicas, el levantamiento de la cordillera, glaciares etc. Por supuesto no todo ocurrió en breves instantes si no que se fueron sucediendo a lo largo de miles de años. Durante y desde el Holoceno (hace 10.000 años) el paisaje empezó a adquirir la forma actual, puliéndose con el avance y retroceso de los glaciares. Lo que hoy conocemos con el lago Buenos AIres, hace unos cuántos años era una gran lengua glaciaria proveniente desde la región de Aysen que avanzó inclusive hasta 60 km al este de la localidad de Perito Moreno. Vestigio del paso de estos gigantes, son las morenas glaciarias, esas lomadas a la vera de la Ruta 40, que marca hasta donde llegó. También grandes rocas sueltas conocidos como “Bloques erráticos” que fueron transportados por el mismo glaciar. La forma redondeada de algunas rocas, y con estrías, también dan cuenta de la presencia glaciaria.
En la Era Cenozoica (de las más “recientes”, entre muchas comillas) en el período Neógeno ocurrieron importes efusiones volcánicas que se fueron depositando y formando lo que hoy conocemos como la meseta lago Buenos Aires. No olvidemos, que esta meseta se encuentra a 200 km del triple encuentro de placas tectónicas. Esta altiplanicie de basalto, tiene una superficie de 2800 km2, con lo cual entrarían 14 Ciudades Autónomas de Buenos Aires en ella. La vemos como una “mesa” elevada en el paisaje pero en realidad es una inversión del relieve, ya que rellenó una zona deprimida y todo a su alrededor se fue erosionando dejando la meseta expuesta.
En este esquicio se comprende mejor (espero!) la geología del lugar puntual por donde caminamos para llegar al Page. La linea punteada representa nuestro trayecto hasta el lugar que llegamos. Fuimos caminando desde lo “más viejo” (pleistoceno, desde 2.6 millones de años hasta 11.700 años aprox) por antiguos depositos glaciarios con algunos mas actuales (Holoceno, desde 11.700 años al presente). Luego la falda de la meseta también presenta formaciones “modernas” del Holoceno con estos depósitos llamados “Remoción en Masa”. Tuvo lugar en este período distintos episodios erosivos por acción de la gravedad y el agua. La primera erosión produjo tránsito de material a través de los ríos en forma de “Aluvio”. La gravedad generó la caída de este material arrastrado pendiente abajo, generando estos depósitos de remoción, que son visibles en todas las laderas alrededor de la meseta.
Otras características de la meseta lago Buenos Aires
Esta Meseta al ser el centro de la comarca, es visible desde todas las rutas escénicas que la rodean: la Ruta Nacional 40, la Ruta Escénica 41 (de ripio), la Ruta Provincial 43 que va hacia Los Antiguos, y la Ruta 103 o 41 sur, que pasa por el borde Sur de la meseta.
A través de este servidor de mapas topográficos que encontré, podemos ver bien delimitada la gran meseta en colores rojos, amarillos y naranjas que indican las alturas máximas de la zona. En blanco, el complejo volcánico Zeballos siendo la mayor altura de la meseta con 2743msnm.
La Altiplanicie es un gran reservorio de agua, captura las precipitaciones y nieve que se acumula y posee múltiples cantidades de lagunas que albergan especies endémicas y emblemáticascomo el Macá Tobiano (Hooded Grebe en inglés y Podiceps gallardoi su nombre científico). Un ave zambullidora que anida en verano en las lagunas de altura y en invierno migra a los estuarios de la costa de la provincia. Se encuentra en peligro crítico de extinción y es el motivo principal de la creación del Parque Nacional Patagonia, uno de los siete parques que tenemos en la provincia. Actualmente el Proyecto Macá Tobiano del Programa Patagonia de Aves Argentinas se encuentra estudiándolo para poder contribuir a su conservación.
De todos esos cuerpos de agua que descienden de la meseta, tenemos ríos, como el río Los Antiguos, Pinturas y propio arroyo Page por ejemplo, que da origen a este espectacular salto que pudimos observar.
Apuntes históricos de exploradores
Si demoré en escribir y publicar este blog, es porque me divertí demasiado sumergiéndome en los distintos libros de exploradores logrando hallar algun dato relevante sobre el Page. Lamentablemente no mucho.
Tuve la dicha de conseguir en mi último viaje a Buenos Aires, el maravilloso libro “Viajes de Exploración a la Patagonia” de quien fuera nuestro primer gobernador en Santa Cruz: Carlos María Moyano. Este gaucho originario de cuyo, con 23 años se inició en el camino de la marina y los viajes, junto al gran naturalista argentino Francisco Pascasio Moreno, formando una dupla inconmensurable en la combinación de saberes. En 1880, un poco atraído e impulsado por el viaje de George Musters le ofrece al Gobierno Nacional realizar un viaje de exploración por la Cordillera en ese entonces desconocida, hasta Chubut. Movilizandose por las sendas tehuelches, hoy la Ruta 40, recorre el Corazón de la Patagonia. Casualmente un 25 de Octubre pero de 1880, llegan a un paradero indio que ellos llaman Pagie, del cual cruza también un arroyo. Su objetivo era seguir el camino, y hallar el tan nombrado y polémico río Deseado. Luego, hace esta descripción:
Claramente, Moyano refiere entonces al arroyo Page y su gran cascada. Tampoco yo hoy en dia mirando varios mapas puedo precisar donde nace este arroyo, por ello menciono que es un “rejunte” de aguas acumuladas sobre la meseta.
Esta imagen fue lo más gratificante que pude encontrar sobre el salto del Page. Claramente es una ilustración y presiento que fue hecha desde algunos kilómetros de lo que hoy es la Ruta 40. Al ser una ilustración y no una fotografía es difícil precisar desde donde fue avistado. Pero si entonces tengo certezas, que Moyano logró divisar el salto complementado además por el escueto relato.
Urgando en otros libros de exploradores que pasaron por la comarca como Hatcher, Steffen, Prichard, Musters, el mismo Perito Moreno y otros, no he logrado recabar datos ni menciones referentes al arroyo y menos aún al salto. Alberto de Agostini, aún más contemporáneo y siendo quien pone en conocimiento la existencia de Cueva de las Manos, tampoco hace mención en su libro. Un importante detalle, es que esta casacada no está activa todo el año, si no solo en época de deshielo y la fecha entonces visitada por los exploradores puede no haber coincidido con este momento de crecida del salto.
Otro explorador, el galés e ingeniero Llwyd Ap Iwan comparte en sus diarios de exploración algunos datos del paradero tehuelche. Este galés, conforma en 1893 con el italiano Francisco Pietrobelli, la “Phoenix Patagonian Mining & Land Company”, que como su nombre lo indica tenían como objetivo hallar minerales para su explotación y tierras para ser colonizadas. Dato curioso: de allí viene el nombre del olvidado río Fénix de la localidad de Perito Moreno, que tuvo su época de fama cuando el Perito Moreno quiso “mandarse una travesura” al desviarlo.
Ap Iwan recorre esta zonaacompañado de su guía Tehuelche Kankel o Kengel, 14 años despues, un 18 de febrero. Entre las anécdotas y curiosidades que Kankel le cuenta, menciona que hay un lugar donde se originaron los guanacos y se llama “Pacheekaik”, y que cerca de este lugar hay un volcán dormido llamado Ashpaik. A su vez el autor Federico Escalada menciona en su libro “El Complejo Tehuelche” un volcán llamado Ashpesh. Sabemos que en estas épocas las deformaciones y errores o diferencias en las fonéticas eran muy comunes, y habia distintos nombres parecidos para una misma cuestion. El paradero Pacheekaik, que ha de leerse Paje Kaik (Pajie kaik para Escalada) parecería ser donde actualmente el Arroyo Page cruza la Ruta 40 en sentido este. El colcán dormido concluimos podría ser el “Volcán de Molina” como lo llamamos los lugareños, o Cerro Volcán como figura en los mapas del Instituto Geográfico Nacional.
Finalmente y habiendo buscado información durante días, no he logrado recabar más datos históricos que los citados anteriormente.
Nuestra Travesía
Día 1 | 10 km de caminata
Comenzamos esta travesía siendo tres: Eze, Denis y yo. Empiza la caminata desde la Ruta 40, a unos 16 km de Perito Moreno. Salimos el lunes 23 de Octubre, bastante avanzada la tarde a eso de las 16hs. Caminamos por el margen derecho siguiendo el caudaloso arroyo, en plena crecida. El salto, vale aclarar, que puede verse desde la Ruta 4o prestando atención a la altura mencionada de la ruta mencionada. En un momento dado, llegó la hora de atravesar el arroyo para adentrarnos en la ladera de la meseta. El agua, congeladísima. El arroyo, súmamente crecido y bastante correntoso. El que primero se atrevió a testear fue Denis, en varias oportunidades buscando los brazos más estrechos del arroyo y a su vez, menos profundos ya que el agua llegaba casi a la cintura.
Con Eze hicimos un intento, la preocupación sobre todo eran mis cámaras: Mi mochila estaba cargada con unos 18 kg de equipos entre los que estaban cámara, lentes, trípode, dron, batería, etc. Hicimos una prueba, Ezequiel primereando y yo detrás, agarrada de su mochila. El agua estaba tan helada que se me paralizaron las piernas, sentía el frío como cuchillazos en los pies y no pude continuar. Atiné a avanzar rápido, inclusive adelantarme pero la corriente era demasiado fuerte y el frío del agua extremo. Así que regresé. Eze para segundearme decidió seguir caminando conmigo hasta encontrar un tramo más amigable. A todo esto, Denis logró cruzar y avanzó su camino a paso firme hacia el salto.
Nosotros nos empezamos a abrir bastante, perdiendo de vista la cascada. Caminamos y caminamos hasta que apareció un paso que aparentaba más seguro. Pudimos cruzarlo y seguir camino.
El camino, luego fue hermoso. Matas lengua de fuego florecidas y estallando de colores por todas partes! Era un panorama colorido y vibrante.
Caía la tarde y teníamos las últimas horas de luz, eran las 20.30hs aproximadamente. El cansancio ya se hacía notar. Nos preguntábamos ¿en dónde estará Denis? Probablemente ya habría llegado, pensábamos. De repente nos dimos cuenta que estábamos caminando ya en el medio de todos esos brazos y por momentos, nos quedábamos encerrados en ellos sin muchas opciones. Así fue, que tuvimos que hacer un esfuerzo más para cruzar del otro lado. Otra vez, sin un sitio potable donde cruzar. Todos se veían profundos, correntosos y difíciles. Sin piedras donde hacer puente. Tirábamos una piedra medianamente grande y se hundía por completo. Cuando por fin encontramos un paso más o menos angosto, con una piedra en el medio pero rodeado de vegetación, decidimos intentar. Probó Eze primero, y luego me sugirió que primero le alcance la mochila para no correr riesgos. Al intentar pasarsela, colgándola solo de un brazo y abalanzarme a la piedra, pisé mal con el otro pié justo arriba de un coirón, y me fui. No sé cómo, llegué a revolear la mochi y me hundí por completo. De hecho me costaba salir!!! Parecía que algo me agarraba desde abajo porque no podía destrabarme y pisar tierra.
Una vez que lo logré, con mis pies congelados, mis borcegos, calza y ropa interior mojada: mi paciencia había llegado a su fin. Sobrevino el momento de frustración por unos instantes. Luego claro que me reí de la situación. Por suerte había llevado un par de medias de repuesto, pantalón, remera y abrigo. No así, calzado! Eze una vez más me salvó ya que tenía un par de botas. Pero luego de esto desistí de seguir caminando, estaba oscureciendo y no quería saber más nada que tuviera que ver con cruzar. Así terminábamos la primer jornada habiendo caminado 10 km, con una cruzada y una caída.
Mientras armábamos la carpa y preparábamos una rica sopa, pensábamos que tal vez descansaríamos y encararíamos la caminata para hacer fotos nocturnas. Una vez que la amargura había pasado, la noche estaba hermosa y realmente estábamos cerca del salto, había cierta motivación. Finalmente desistimos. Pues no conocíamos el trayecto y caminar con peso sin saber con qué nos íbamos a encontrar por más cerca que estuviéramos, no era buena decisión.
Día 2 | 8.2 km de caminata
El martes 24 nos levantamos tempranito (ya sabiendo que tendríamos que pasar una noche más de la que habíamos planeando) tomé un té con miel y galletitas (por suerte estabamos bien aprovisionados) y encaramos la caminata hasta la famosa cascada. Seguíamos atravesando ríos, a veces sin escapatoria buscando siempre la mejor opción. Lo bueno, es que al ya tener los borcegos mojados, podía volver a ponérmelos para cruzar, pisar más seguro y no lastimarme los pies con las rocas.
Pensé oportuno ir por arriba las morenas que por abajo bordeando el arroyo, por momentos se tornaba dificultoso, muchas rocas grandes sueltas, pies muy cansados y torpes y altas probabilidades de accidentes. Decido hacer unos vuelos con el dron, y Eze sigue avanzando intentando encontrar a Denis. En ese lapso que nos separamos, el compa tuvo un grato encuentro: Si! Un Puma! Venia justo en el camino, sola, pensando en que ojalá pudiera ver uno. En algún momento creí haber visto algo rápido que se perdía en la estepa, pero a metros mío. Tal vez mi imaginario era cierto.
Retomando con las imágenes que obtuve con Chimuelo, cuando las vi fue todo emoción. No podía creer semejante escenario! Era una locura. El camino en sí, ya lo era. Ver tanta cantidad de agua junta, a pesar de que he visitado las cataratas el Iguazú en más de una oportunidad, en un lugar así, salvaje, indómito, virgen y prístino todo toma otra dimensión, otro sabor.
Cerca las 13 horas estábamos llegando finalmente a una gran aproximación del Page. La sensación era inconmensurable, luego de que detrás de cada curva, de cada morena esperaba ver el Salto y parecía que nunca llegaba. Hasta que en una de esas, zaz! Por fin apareció.
Me recordó a la primera vez llegando a la Laguna de los Tres, en El Chaltén cuando en el último kilómetro, luego de subir esa morena aparece imponente e implacable el cerro. La sensación para mi fue casi la misma. “Esto no puede ser, es un montón” fue lo primero que dije para mis adentros. Era algo impresionante.
Con Eze ya estábamos programando algunas fotos para hacer, el iría a posarse algo más cerca de la cascada donde pegaba el agua, y la foto quedaría espectacular. Fue bastante difícil el camino y tardó demasiado. Me empecé a preocupar. Estuve atenta, pero no lo veía. Luego dudé si realmente lo vería, quizá estábamos a mucha distancia. Después de un largo rato, veo una manchita azul perdido entre tantas rocas basálticas negras! Menos mal, respiré.
Volvió y almorzamos con tremenda vista de fondo. Nos encontrábamos a 1006 msnm, y la meseta donde se produce el salto, tiene una altura de 1150 msnm aproximadamente. Cabe aclarar, que al iniciar el trekking la altura ya es de 580msnm. Terminamos de almorzar, y emprendimos el regreso para buscar un lugar de acampe y avanzar lo más que se pueda.
Como los nombres y la toponimia de los cerros son mi pasión, armé esta Panorámica 360 donde se puede explorar lo que podemos ver “a vuelo de pájaro”. Si querés verla en mayor calidad, hacé click aquí.
Finalizamos el día caminando 8km y estudiando cómo y por dónde sería nuestro regreso al día siguiente. Tenía certezas: no quería volver a cruzar más arroyos, pero tampoco caminar demasiado. Estaba difícil negociar.
Día 3 | 12 km de caminata
Como de costumbre despertamos, desayunamos y empezamos a caminar desde temprano. La sugerencia fue usar las huellas de caminos a estancias para poder avanzar rápido y sin dificultad. Con la suerte de que quizá crucemos a algún peón o encargado que nos pueda dar un aventón. Pues no fue así, así que caminamos largas horas. ¡Pero sin cruzar ni una sola gota de agua! Apenas algunos canales. Salimos a las 8am si mal no recuerdo y llegamos a la Ruta 40 a eso del mediodía. Caminamos unas 4 horas casi sin parar. Tuvimos un excelente día, aunque ya más frío que el anterior y bastante más ventoso (unos 30km/h que iban en aumento). Cuando ya veíamos los autos pasar cerca de la ruta, la emoción fue total. Con tanta buena suerte, que ya casi al pasar la tranquera veíamos acercarse una camioneta a la cual nos avalanzámos para que nos lleve, ya que por el horario no andaba nadie en la ruta. Llegamos rapidísimo a Perito y seguidamente me trajeron a Los Antiguos. Fue toda una emoción la ducha luego de tres días fuera de casa, caer al arroyo, cruzarlo varias veces, el viento del regreso, el ollín de las cacerolitas que mis manos, ropa y cara estaban negras, etc.
Mi reflexión final ya llegando a la Ruta fue pensarme años atrás, con los síntomas de mi amigo invisible a flor de piel y cómo la hubiera pasado la Melisa de aquellos años con ese frío, ese viento, esa agua helada y esa caminata tan larga. Es un enorme orgullo poner a prueba este cuerpo que tan golpeado ha sido a lo largo de todos estos años, y que me haya dado la grata sorpresa de haber podido llegar.
Claro que todo esto no hubiera sido posible sin el compañerismo, paciencia y comprensión de Eze. Eternamente agradecida por haber tenido tan buen partner en esta travesía.
Días después…
Unos días después de nuestra aventura, otros caminantes de Perito Moreno salieron también con el objetivo de visitar el Salto del Page. Para sorpresa de ellos, el tiempo ya no era el mismo, de hecho el mismo dia que nosotros regresamos el viento se estaba poniendo cada vez más fuerte con alertas en toda la provincia, y oleadas de frio.
Así es que a estos muchachos les tocó un tiempo totalmente invernal, pero con un maravilloso escenario. La casaca en cuestión, parcialmente congelada y un hilo de agua apenas. Al regreso, la sorpresa fue la nieve. Les dejo las fotos de Jorge Muriete y Elías Antil. Un motivo más, para mostrar lo salvaje e impredecible del lugar, y recalcar esto de que no es turístico ni para cualquiera. Menos aún si se desconoce la zona.
Sobrevuelos desde Perito Moreno
Una opción para conocer este salto, es sobrevolarlo. Desde la localidad de Perito Moreno, en la época en que este salto está activo podés realizar la actividad. Los precios son realmente accesibles, para lo hermoso que es la experiencia.
Para más info contactate con Abel Hamer a cualquiera de los siguientes números: 2974005290 | 2974351407 | 2966630806
Bibliografía consultada
– ECHEVERRÍA BALETA, Mario / Toponimia indígena de Santa Cruz
– MOYANO, Carlos M. / Viajes de Exploración a la Patagonia
– ROBERTS Tegai, y GAVIRATI Marcelo / Diarios del Explorador Llwyd ap Iwan 2da edición.
– SEGEMAR, Sitios de Interés Geológico / Lago Buenos Aires
– Hoja Geológica 4772-II Lago Buenos Aires
Guía intérprete ambiental, fotógrafa de naturaleza, y diseñadora gráfica.
Hago mapas, me encanta sacarle fotos a los paisajes estrellados, enseño fotografía nocturna y ayudo a proyectos que tienen que ver con el turismo a desarrollarlos y darles valor. Escribo mis aventuras, aprendizajes e investigaciones de los temas que me gustan.
¿Te gustó o te sirvió lo que leíste? Podés invitarme un cafecito haciendo un simple click aquí para que pueda seguir explorando y compartiendo información para todo el mundo 🙂
Hola!! Les comparto este articulo que escribí para la revista digital Ladera Sur.
[Todas las fotos son de mi autoria y esta prohibido tomarlas o utilizarlas en cualquier medio sin mi consentimiento.
Nuestra colaboradora invitada, Melisa Quintero, se dedica hace seis años a la fotografía nocturna en Argentina y nos comparte esta galería de fotos y texto, donde explica por qué la fotografía nocturna puede ser una herramienta de concientización y aprendizaje acerca de la importancia de proteger los cielos nocturnos. Aquí menciona amenazas silenciosas como la contaminación lumínica en las ciudades, que afecta nuestro bienestar y el del medioambiente, e invita a vivir momentos únicos al disfrutar de las noches estrelladas.
\”Starry Night\” – Van Gogh
Gracias nuevamente por leer mis crónicas. Si aún no leíste la parte i, la recomiendo para contextualizarte un poco acerca del escenario donde ocurre este suceso, que es la ciudad de Puerto Deseado en el noreste de la Provincia de Santa Cruz.
Ahora sí, vamos a abordar esta intrigante cuestión que a mas de una/o ha conmovido, impresionado y llamado la atención.
\”La curiosidad puede ser el comienzo de una aventura inimaginable\”
Así dice una de las paredes del Museo Mario Brozoski, en la ciudad deseadense. E inevitablemente así es como se inicia esta gran historia protagonizada por Marcelo Rosas – un estudiante de 16 años – y su grupo de amigos en 1984 luego de una clase de matemáticas.
Un profesor hace mención sobre un supuesto naufragio inglés en las costas de Puerto Deseado en 1770 y esto despierta la curiosidad de este joven estudiante. Automáticamente empieza a investigar e indagar en bibliotecas, pobladores y conocidos para estudiar a fondo el tema. Sin éxito, pues muchos no le creyeron, otros no tenían interés y la gran mayoría no tenia conocimiento.
Caruso Roberts resultará entonces, ser la punta del ovillo para que Marcelo comience e desentrañar esta historia. Se dirije a su casa, recomendado por este profesor de Matematicas y éste le entrega una cinta con un relato grabado.
En 1975 un viajero australiano llega a Puerto Deseado con la ilusión y el mismo propósito que Marcelo, 14 años después: dar con la Corbeta Swift. Este viajero era Patrick Gower, que mantenia alguna relación de parentesco con Erasmus Gower, el teniente de la famosa corbeta. Patrick realiza este viaje con el deseo de conocer más acerca de su historia familiar y su pasado, pero sin éxito. Sin quererlo, se transformará en un importante eslabón de esta increíble historia, al llevar el relato de su antepasado Erasmus donde describe los sucesos ocurridos con este navió :\”An account of the loss of his majesty\’s Sloop Swift, in Port Desire, on the coast of Patagonia on the 13th of March, 1770; and of other events which succeeded in a Letter o a friend\”. Caruso Roberts hace grabar este relato en la cinta, y es la que Marcelo finalmente tiene en su poder.
La Corbeta Swift
La H.M.S Swift (His Majesty\’s Ship/Barco de su majestad) era técnicamente un \”Sloop of war\” o su traducción más aceptable \”Corbeta de Guerra\” o \”Sloop de Guerra\”, y formaba parte de la pequeña escuadra comisionada por la corona inglesa a Puerto Egmont. Zarpó un 7 de marzo de 1770 desde las Islas Malvinas al mando del capitán Farmer junto a 90 tripulantes con el objetivo de explorar el territorio aún poco conocido de Patagonia.
Debido a las adversas condiciones climáticas típicas de este confín del mundo, se vieron obligados a permanecer en Puerto Deseado algunos días hasta mejorara la situación. Con tanta mala suerte que al ingresar al estuario, chocan contra una roca no cartografiada. Esto no ocasiona mayores daños, pero al cabo de unos instantes vuelven a chocar la proa del barco contra otra roca oculta por la marea alta. Conforme la marea empieza a bajar, el barco que había quedado semi apoyado en la roca empieza a inclinarse, a hundirse y el agua a ingresar vaticinando el final a la Swift.
Me tomé el atrevimiento de realizar este bosquejo basado en un croquis de Cristian Murray, Arquitecto subacuático, publicado en la tesis de Mónica Grosso.
Lo que se muestra en el mapa, es la zona del primer impacto que tuvo la Swift, y la zona del segundo impacto y donde concluye el hundimiento. La ilustración de Murray es más precisa, ya que incluye costas y rocas que no son visibles en servidores de Google, por ejemplo, pero quería hacer el bosquejo algo más amigable (si se quiere) y con mis propias herramientas. Cabe aclarar que el naufragio no es visible en la superficie, ya que se encuentra sumergido entre 10 y 18 metros según la marea.
De los 91 tripulantes a bordo sólo desaparecieron 3. Uno de ellos, el cocinero, apareció flotando sin vida esa misma tarde. El resto logró sobrevivir, luego de que enviaran un bote a las Islas Malvinas, a fin de comunicar a la Corbeta Favourite lo que estaba ocurriendo, y que fueran rescatados posteriormente.
En busca del \”secreto sumergido\”*
Luego de escuchar la cinta, revisar cartas náúticas y con gran entusiasmo, Marcelo se muestra decidido a comenzar el buceo en búsqueda del gran secreto. Recurre en primer instancia a un marino de mucha experiencia: Marco Oliva Day, quien le sugiere formar una comisión exploradora. Se suman a la aventura Mario Brozoski – Buzo de profesión – , Daniel Guillén, Maco Kelez, Carlos Santi y Rubén Puschel.
En el invierno de 1981 Rosas y Brozoski hacen su primera inmersión en la ría de Puerto Deseado sin hallar aún el pecio, con el apoyo del Museo Naval de la Nación y el club náutico local y basándose en los escuetos detalles del relato de Gower.
Un 4 de enero de 1982 deciden retomar y realizar la segunda inmersión. Observan en la marea baja, una roca que no habían notado antes. Rosas y Guillén se sumergen y en la poca visibilidad logran ver y reconocer el pecio (restos de nave o naufragio).
*El título hace referencia al libro de Cristian Perfumo \”El secreto sumergido\”que se mencionará más abajo.
La nueva vida de la Swift
Luego del importante hallazgo, notas de prensa, y gran algarabía al recorrer esta noticia por todo el país y el mundo se realizan más inmersiones con la colaboración de Omar Juanola, buzo profesional de Puerto Deseado. Poco tiempo después, se desata el conflicto bélico por las Islas Malvinas y las tareas de rescate de objetos se ven interrumpidas.
Al finalizar los conflictos se reanudan las operaciones. La historia comienza a ponerse interesante dados los objetos encontrados. En esta etapa los implicados se replantean seguir extrayendo objetos del fondo marino, pues estos además cuentan una historia y hablan de quienes estuvieron en aquella Corbeta.
Desde un principio, estaba claro que el objetivo de todos los integrantes de la comisión era crear un Museo para resguardar allí todas las piezas encontradas y que forme parte del patrimonio histórico y cultural de todos los deseadenses.
Así fue que se crea el Museo Regional de Puerto Deseado que comienza a funcionar en 1991. Se cambia el nombre por el de Mario Brozoski, en homenaje a uno de los buzos de la comisión que fallece años después de hallada la Swift en un accidente reparando un barco.
Es increíble poder recorrer este Museo, y ver el perfecto estado de conservación de las piezas. Esto se debe a las capas de sedimentos que los recubrian, y que impidieron la proliferación de seres vivos que puedan deteriorar los objetos. El lugar tiene además, como plus, un excelente diseño museístico de alta calidad.
Otra consecuencia inesperada del hallazgo: el inicio de la arqueología subacuática
En 1986 comienzan los trabajos de relevamiento, rescate y conservación en el sitio, coordinados por los arquitectos Javier Garcia Cano y Cristian Murray.
En primera instancia el objetivo es desarrollar un plano del naufragio, que debía hacerse con sumo cuidado por tratarse de un sitio arqueológico que aún tenía mucho por decirnos acerca de las vidas que ese sloop llevaba a bordo. En Argentina, hasta ese momento no había buzos arqueólogos! No había existido antes la necesidad de que los hubieran. Creo que nadie dimensionó el impacto que el hallazgo de la corbeta iba a tener años después, en un montón de aspectos.
Asi es que la Swift se transforma en el emblema de la arqueología subacuática, siendo el puntapié inicial para que años después se cree el primer Programa de Arqueología Subacuática llamado PROAS. Un equipo multidisciplinario conformado por especialistas en arqueología, arquitectura naval, conservación, buceo, biología marina, dirigido por la Dra. Dolores Elkin y destinado a proteger y conservar el patrimonio que descansa en el fondo marino.
Desde el inicio de las expediciones hasta el 2005 se realizaron 11 campañas. Durante este tiempo se logró extraer más de 300 artefactos. Entre estos se incluyen vajillas, utensilios de comida, armamento (balas de cañon), elementos relacionados a su vestimenta (hebillas de zapato, botas), relojes de arena, restos de alimentos (cascaras de huevos, semillas en perfecto estado, huesos), muebles, cajas, monedas etc.
Sin embargo, el hallazgo más impresionante fue en 2005. Sabían que esto podía llegar a suceder en alguna inmersión, pero logró impactar igual que si no lo hubieran esperado: los restos de uno de los 2 tripulantes desaparecidos. Aún no se logró determinar su identidad, pero dos años después se decidió enterrarlo con honores militares en el Cementerio de la Chacarita. Hoy por hoy, es el habitante más antiguo del cementerio.
Comentarios Finales
Esta breve crónica es simplemente para mostrar este enorme tesoro, que hoy la localidad de Puerto Deseado tiene el orgullo de conservar y proteger. En mi camino hacia la búsqueda de información de la corbeta Swift, me encontré con muchísimo material de interés que aportará muchisimos datos más sobre todo lo acontecido y que merece la pena verlo a modo de complemento de todo lo modestamente brindando en este blog.
\”El secreto sumergido\”, por Cristian Perfumo
Luego de recorrer el Museo y quedar fascinada con esta historia, el segundo paso fue dar con este libro recomendado por la directora de Turismo de Puerto Deseado Carla Da Cruz.
Se trata de una novela ficcionada que cuenta obviamente la historia de Marcelo Rosas y este grupo de amigos que encuentra la corbeta Swift. Está escrita por Cristian Perfumo, un escritor deseadense especializado en temas de Patagonia. Sus novelas han sido Best Sellers, y pueden conseguirse traducidas al inglés y al francés en plataformas digitales.
Swift: Dos Siglos Bajo el Mar
Luego de leer la novela y buscar más libros en internet este largometraje me ayudó muchísimo a estructurar, y me incentivo a escribir esta historia en mi blog. Se trata de \”Swift: Dos siglos bajo el mar\” realizado por Uriel Sokolowicz, con quien tuve el gusto de contactarme y amablemente me contó algunos detalles de cómo fue la producción de este gran trabajo y me permitió incluir imágenes de su película aquí.
Tuvo la dicha de entrevistar a Patrick Gower en Australia, mostrarle el largometraje terminado e invitarlo a Puerto Deseado. Por problemas de salud debido a que era un hombre mayor, tuvo que postergar ese encuentro aunque finalmente pudo viajar a Buenos Aires conocer al equipo de arqueólogos subacuáticos, y luego llegar hasta Puerto Deseado nuevamente después de aquella visita en 1975. Patrick por fin pudo hacer realidad su sueño, y unos meses más tarde falleció.
Para la película se realizaron más de 90 dibujos para ilustrar el momento del hundimiento, y las mismas fueron luego donadas para el Museo Brozoski.
Naufragios de la Patagonia: La Corbeta Swift. Serie de Canal Encuentro
Naufragios de la Patagonia, son una serie de capítulos producidos por Canal Encuentro donde Uriel también tuvo el gusto de dirigir, guionar y filmar.
Después de 8 años nadie sabe cuál es el estado actual del barco. La misión del equipo es volver al sitio y realizar una primera evaluación general de su conservación ya que está en una zona expuesta a diversos factores climáticos y a la fuerte actividad comercial pesquera.
Es un complemento ideal para mirar ya que apunta más a lo arqueológico, a las investigaciones de la biología marina y las piezas históricas de guerra del barco.
Hace unos meses visité por primera vez, junto a amigos y amigas la localidad de Puerto Deseado, en Provincia de Santa Cruz. Fuimos con el objetivo fijo de: Primero ir a ver al gran Pedro Aznar y segundo a Campamento Darwin (del cual te cuento que salió un video la semana pasada y podes mirarlo aquí).
Mientras llegábamos a este segundo destino, nuestro guía Daniel Fueyo, nos comentó que había colaborado en expediciones submarinas ende los últimos años para recuperar objetos de una corbeta hundida en la ría de Puerto Deseado hace 200 años. Ahí quedó el tema, hasta que volví a Puerto Deseado por trabajo y pude recorrer y conocer aún más.
Como todo lugar nuevo que recorro, de mis principales tareas apenas tengo tiempo, es ponerme a buscar info geológica, mapas, fotos antiguas y datos históricos. Fui entendiendo que Puerto Deseado era mucho más que lo turísticamente conocido, con el famoso pinguino Penacho Amarillo. Así que voy a empezar por contextualizar un poco el lugar.
De Mapas y Descubrimientos
Esta sumamente instalado que Puerto Deseado fue descubierto por Hernando de Magallanes en su viaje alrededor del mundo en 1520 y que bautizó dicho lugar como Bahia de los Trabajos. Luego es Thomas Cavendish en 1586 quien también llega hasta estas costas y lo rebautiza como Port Desire en honor a su nave, la Desire. Navegando entre papers y artículos he podido encontrar distintas opiniones que destierran este supuesto mito y todo apuntaría a que en realidad Magallanes nunca llegó hasta lo que hoy es Puerto Deseado.
En mis investigaciones por diferentes mapas, he observado lo siguiente:
Este es uno de los primeros mapas de Patagonia que comienzan a aparecer, luego del de Antonio Pigafetta, cronista que acompañaba a Magallanes en su viaje. En tal mapa, no figura si quiera el supuesto \”Bahia de los Trabajos\”. Sí figura, por ejemplo San Julián.
Entonces en este mapa que es de los más antiguos que encontré, realizado por Antonio Herrera y Tordesillas en 1622, vemos que no figura Puerto Deseado, pero si la actual Reserva Natural, Cabo Blanco.
Unos 66 años después, aparece este mapa realizado por Nicolas y Guillaume Sanson (creo eran padre e hijo, porque Nicolas a su vez tenía otro hijo con su mismo nombre) donde en cambio aparece Port Desire por un lado, y más al sur Bahia de los Trabajos. Lo que indica, que entonces Magallanes llegó a otro punto que no era en definitiva Puerto Deseado, si no otra costa aledaña.
A todo esto, siempre me gusta mirar el mapa hacia \”mi zona\”(Lago Buenos Aires), cosa que aún ni figuraba por estos años.
Más allá de esta interrogatoria de si fue Cavendish o Magallanes quien descubrió Puerto Deseado, me encontré con otra joyita de mapa hermosa, que para la época parece MUY acertada en cuanto a la geografía que conocemos hoy de Puerto Deseado:
Aparentemente podríamos considerar el mapa de Jacques Le Maire, como el primero de Puerto Deseado, realizado en 1615. Me parece impresionante la relación de los espacios dibujados con los que hoy podemos observar en servidores con Google Maps. Es asombroso que en aquella época, alguien pueda cartografiar algo así con tanta precisión. No sólo por eso me parece hermoso este mapa, si no porque además tiene varios elementos distintivos de Patagonia y Puerto Deseado (Ver imagen 2 en galería anterior). Lo primero que hay que tener en cuenta, es que como vemos en la roseta de los vientos de este mapa, el norte está \”abajo\”. En esta época, se ve que aun no estaba establecida la convención cartográfica en la cual se indica que el norte va arriba. Aunque de todos modos, esto siempre será arbitrario.
Entre otras cosas, podemos observar a los hombrecillos matando elefantes y lobos marinos, también decenas de pinguinos y otros animales para alimentarse.
Este hermoso mapa, también fue tomado de la Colección David Rumsey
Por último, en lo que refiere a las primeras exploraciones e información geológica de Puerto Deseado, se atribuyen a Charles Darwin. Dichas observaciones están detalladas en \”Geological Notes made during a survey of the East and West Coasts of South America\”
Para entender un poco el tema de la próxima entrada, la parte 2, me pareció muy ilustrativa esta explicación de Egidio Feruglio (bastante más posterior a Darwin) que define exactamente el accidente geográfico conocido como ría:
Una ría es entonces, ni más ni menos que la entrada del mar en la desembocadura de un río. Va a ser una palabra muy renombrada en la próxima entrada, y por eso me pareció adecuado explicarlo. Sumando la descripción de Feruglio para entender en el contexto geográfico, y también la relación que nos vincula con esta región en el noroeste de Santa Cruz.
Nos vemos en la parte 2, para ahora sí, develar este \”tesoro sumergido\”
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Aclaro además que realizo este tipo de trabajos para alimentar mi sed de aprendizaje, lectura e investigación y no es para nadie más que para mi misma y compartirlo con aquellos/as que les gusta también. Ante todo no soy historiadora, menos científica, menos geógrafa, etc. Si no una simple apasionada e inquieta curiosa.
Cualquier corrección o aporte realizado constructivamente, es más que bienvenido.
Bibliografía:
FERUGLIO, Egidio. Las Terrazas Marinas de la Patagonia. Revista de la Sociedad Geológica Argentina
FIORDALISI, Alicia; FERRARI, Carlos. ¿Puerto Deseado…fue descubierto por Hernando de Magallanes? Un aporte a la historia de la Patagonia
SEGEMAR. Hoja Geológica 4766 III IV – Puerto Deseado 1998
VAN SPILBERGEN, Joris. The East and West Indian Mirror: Being an Account of Joris Van Speilbergen\’s Voyage Round the World (1614-1617), and the Australian Navigations of Jacob Le Maire
Actualizado Ferbrero 2024
Actualizo la información de esta excursión, ya que la temporada pasada la agencia en la cual actualmente trabajo Zoyen la realizaba únicamente en dos días, una noche y desde esta temporada se implementó una nueva modalidad, más corta, más placentera y más disfrutable.
Pero empecemos por el principio…
Para ubicarnos en espacio y tiempo, este Santuario Natural está emplazado en uno de los sectores noroeste del lago Buenos Aires, que compartimos con Chile y que en cuyo país adopta el nombre de General Carrera. Hay un mito, que dice que para los tehuelches era Chelenko, pero esto no está chequeado y de hecho parece no ser siquiera un término que pueda tener interpretaciones en su lenguaje.
Dicho lago es de origen glaciar, como la mayoría de los que se encuentran próximos a la cordillera desde estas latitudes, hasta la altura de El Calafate inclusive.
En donde yo vivo, la región noroeste de Santa Cruz, podemos encontrar en cada rincón vestigios del gran glaciar, su avance y retroceso. En este caso sus huellas llegan unos kilómetros más hacia el este de la localidad de Perito Moreno por ejemplo y las vemos en forma de surcos llamadas \”Morenas\” a los costados de la Ruta 40.
El Monte San Valentín (el segundo más alto de la Patagonia) alberga aún, el primitivo frente glaciar que en cuyo retroceso constituyó lo que hoy es el lago Buenos Aires. Justamente el área donde se encuentra, es la cabecera del Campo de Hielo Norte, y de allí se infiere la siguiente hipótesis del nombre de su región, Aysén: proviene de la fonética en inglés \”Ice – End\”, porque según la vista de quien propuso este nombre, terminaba el campo de hielo.
Volviendo al Buenos Aires, ya aparecía (aparentemente) en mapas de 1746 con la leyenda \”Chelen\” (pienso en referencia de Chelenko)
Hipótesis acerca de su toponimia, abundan en diversos relatos de exploradores. Luego en 1881 Carlos María Moyano, que anduvo por nuestra región bautizó el lago como Buenos Aires, y en 1959 Chile decide ponerle a su parte correspondiente General Carrera.
Estas curiosas geoformas de mármol son de un tipo de roca metamórfica. Esto quiere decir que se produjo un metamorfismo de una roca, a otra. En este caso la roca madre es la caliza, que fue sometida a la presión por altas temperaturas en un ambiente de clima tropical hace cientos millones de años atrás. Podemos ver los pliegues en forma de arco en la figura de la Catedral por ejemplo, que demuestra dicha consecuencia. Luego, por la acción del agua y otras reacciones químicas se fueron formando las cavidades o cuevas que vemos.
Como les contaba, por iniciativa del director de la agencia “Zoyen” Claudio Figueroa y el director de la agencia Chelenko han trazado un nuevo recorrido para esta excursión, haciéndola más placentera y disfrutable. Zoyen no estaba realizando excursiones a Capillas ida y vuelta en el día ya que el viaje involucraba 4 horas de ida, 4 horas de regreso más las dos horas de navegación. En kilometraje son 170 km. Parece poco, lo se, pero debe contemplarse que es todo ripio, camino de cornisa, transitado y hay que ir despacio y atento. Eso si, el paisaje es una maravilla.
Por esa razón, Claudio ofrecía la opción de hacerlo en dos días, con una noche en Puerto Tranquilo y con el doble de posibilidades de navegar ya que además quien manda aquí es “el innombrable” (el viento. Ups! lo dije). Todos saben que Patagonia tiene humores cambiantes, y debido a la gran cantidad de horas que demandaba el viaje, podría ocurrir cualquier situación.
El viaje que se hace ahora es entonces, la mitad: dos horas de ida, dos horas de regreso y 2 horas de navegación. Con el plus de que en vez de almorzar una vianda arriba del bus y todo apurado, almorzamos un rico y típico cordero patagónico en el Fundo “Los Tres Hermanos” en el mismo lugar donde embarcamos, las afueras del pueblo Mallín Grande. Es un lugar rústico, típico patagónico con sanitarios y a orillas del lago. La familia nos recibe y atiende con su calidez.
Este Santuario Natural, se pone en conocimiento no hace mucho. La zona fue explorada a partir de las Comisiones de Límites y uno de los primeros exploradores que hace mención a las Capillas fue Clemente Onelli en su libro \”Trepando los Andes\” a principios del siglo XX.
Luego Arnold Heim, un geólogo suizo que estuvo estudiando la región del lago Buenos Aires un poco más tarde, en 1939 fue quien les acuñó el nombre con el que hoy se las conoce.
Fotografías de Arnold Heim publicadas por Wolfgang Staub en su libro: \”Arnold Heim: un geólogo suizo en la cuenca del lago Buenos Aires/General Carrera\” 2009
Espero que te haya servido toda esta data, y si crees que falta algo más o tenés alguna duda o sugerencia no titubees en hacermela saber!
Como siempre digo, no soy historiadora, ni geóloga ni nada que se le asemeje al mundo de las ciencias, pero si me considero una gran lectora y curiosa para hacer este tipo de contenidos.
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Acá me encuentro y después de casi 9 años, soy mi propia sanadora.
En el sentido más holístico, espiritual pero el más literal que te puedas imaginar.
Hace bastante no hago comunicados respecto de este proceso que vivo desde el 2013, porque me parece que tener que estar diciendo todo el tiempo lo mal que me siento, no hace más que colaborar al malestar. En principio de los que me rodean, y que eso indirectamente me afecta a mí. De otra manera, también es bastante victimizante hacerlo, ya que pareciera que una busca condolencias, mensajes de aplausos o lo que sea. Con este escrito, lejos pretendo todo esto, si no valerme de la herramienta de la escritura como catarsis y que a otras personas les sirva conocer que también hay gente que no la está pasando bien, o está remándola más que otros pero aún así tratar de ver el lado B de las cosas.
Hace un mes tuve mi primer operación: la tan temida y que parecía que nunca llegaría (o al menos eso deseaba yo) ileostomía. Viajé a Buenos Aires para hacerme chequeos y estudios, pero termine internada. El viaje que supuestamente duraría unos 15 días, viene llevando ya casi dos meses. Sabía o intuía que esto podía ser así, pero jamás imagine que se venía la operación. Pero ahí fui.
Todo parecía ir bien, había ganado una paciencia, una paz y una entrega como nunca. Estuve decidida a hacerlo en todo momento, porque también otra opción no me quedaba, y hasta entré riéndome al quirófano. Si bien es una operación que no soluciona mágicamente las cosas, según los médicos ayudaría y colaboraría con la medicación para empezar a mejorar los síntomas. Muy distinto a otras operaciones como tumores, etc, donde extirpan algo, y chau problema. Acá es una ayuda para poder seguir, y luego adaptarse a una nueva etapa.
Pese a todo, hice el intento de acostumbrarme, empezaron a pasarme cosas, eventos sincrónicos, cosas increíbles que me hacían pensar que todo iba encarrilado hacia algo positivo, hacia un lugar mejor. Mi mente estaba con miles de proyectos, talleres, viajes y con muchas ganas de volver a mi casa, la Patagonia.
Pero de repente… una vez más. El maestro Crohn hizo de las suyas, y empezó a excavar hacia el exterior buscando la luz nuevamente. Esta vez, en la nueva ubicación del intestino, al lado del ostoma, en la panza. Tener que verlas, es algo horrible. Difícil.
Nadie quiere enfrentarse a las heridas que tiene, no? Menos yo, enfrentarme a éstas representadas en carne viva en mi propio cuerpo delante de mis ojos.
Y aquí estoy, sanándolas, siendo yo la chamana de mí misma. Con paciencia, con amor, con dulzura y delicadeza. A veces lloro, a veces río, a veces me da pánico, o todo el tiempo. Pero no tengo muchas opciones, tengo que sanar estas heridas de una vez de la mejor manera que puedo, y como puedo.
Cuando estoy sola, cuando nadie me ve ahí estamos cara a cara con lo que he pasado, con lo que me pasa. Hoy, la primera/segunda vez que lo hago sola, sentí cierta satisfacción, porque ciertamente estoy sanando mis propias heridas, con el amor único que yo puedo darme.
Intento seguir confiando en el universo que tanto me da, a las personas maravillosas que me rodean y acompañan, a toda esa energía que me rodea desde siempre y enciende mi corazón para hacer cosas y puja a mi cerebro para que siga trabajando.
Quienes me conocen, ya saben de mi camino. Ya saben de mi historia, y cuántos intentos “fallidos” tuve. Fallidos con comillas, porque todos me trajeron sus cosas siempre buenas, ya que todo lo que pasa siempre es perfecto, no hay cosas malas. Depende de con qué ojos las miremos.
A veces desisto, a veces estoy cansada y ya no quiero más nada. Cierro los ojos y espero que se pase el día. Pero luego mi cerebro se activa inevitablemente de nuevo, no puedo no hacer nada y pienso en todos los proyectos y cosas que tengo pendientes!
Sin embargo vivo el día a día, a mi tiempo, y a mis ritmos. No lucho, voy al ritmo de lo que me pasa y sobre todo, le presto atención a mi cuerpo.
Bastante desactualizado este video, pero sirve para ilustrar lo que pasa desde hace tiempo, para aquel que le da curiosidad y no sabe,
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